¿Os podéis creer que cuando tenía 11 o 12 años me hice este videojuego de punta a punta (alabada seas por siempre Micromanía) sin tener ni la más remota idea de lo que significaba su título?
Bendita felicidad que daba la inocencia y maldito sea el día en que uno la pierde definitivamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario