Esa es la cuestión que se plantea al ver como la criaturita de dios del vídeo lo cuenta de milagro:
Hace falta ser melón para jugarse la vida de esa forma, aunque siempre habrá quien diga que es un acto de valentía sin igual. En fin, que está claro que de todo tiene que haber en la viña del señor
No hay comentarios:
Publicar un comentario